viernes, 3 de junio de 2016

PLAGAS




  • ¿Qué es una plaga?
Una plaga es una colonia de organismos animales fitófagos (que se alimentan de las plantas), que provocan daños físicos en la planta y por tanto, pérdidas económicas en el cultivo.

Podemos clasificar las plagas según el agente que las produce, así por importancia tendríamos en primer lugar los insectos, seguidos por los ácaros, moluscos, miriápodos, aves y mamíferos.


  • Algunos ejemplos de plagas que podemos  encontrar en los cultivos de Jérica:

INSECTOS

Los insectos se clasifican en distintas órdenes, pero aquí nos centraremos en el orden de los Hemípteros, ya que contienen gran cantidad de especies importantes como plagas (33%), dentro de éste orden se encuentran dos subórdenes Heterópteros y Homópteros.  Hablaremos de unos cuantos Homópteros por su gran importancia ya que además de producir plagas también son transmisoras de virus. Son un suborden muy heterogéneo, aunque todos ellos se alimentan exclusivamente de la savia de las plantas y para ello utilizan su aparato bucal picador-chupador. 



Cochinilla (Cóccidos):

Descripción: Las cochinillas o más genéricamente los cóccidos, son insectos chupadores, cuyas hembras se fijan a las plantas como “escamas” o “lapas” (aunque algunas pueden desplazarse), que es lo que se llama escudo, ya que el verdadero insecto se encuentra debajo, bajo la protección de este, al igual que los huevos y las larvas. Los cóccidos tienen infinidad de formas, colores y tamaños, aunque por lo general son pequeños.

Saissetia oleae adulto
 en la rama de un limonero



Insecto bajo la lapa


Causas: El ambiente seco provocado por la calefacción en invierno fomenta su aparición en las plantas de interior, mientras que en las de exterior suelen aparecer cuando el follaje es denso y apretado, sobre todo en los nuevos brotes.

Síntomas: Son la aparición de unos escudos blancos o marrones de mayor o menor tamaño por hojas, tronco y ramas. Las hojas pierden color y si la invasión es muy grande las hojas estarán pegajosas, debido a la melaza que segregan, y como consecuencia de ello suele aparecer un hongo, llamado negrilla o fumagina, que se alimenta de esta melaza.

Daños: En general provoca deformaciones y pérdidas de color en brotes jóvenes, caída de hojas sin causa aparente, que puede provocar la muerte de la planta si esta caída es muy generalizada.

Cuándo ataca: El ataque principal se suele producir en primavera, repitiéndose los ataques con los cambios de tiempo.

Diferentes tipos de Cóccidos


Control químico: Cuando el ataque es fuerte tendremos que ir a insecticidas sistémicos, estos son los que absorbidos por la planta los incorporan a la savia y el insecto al chuparla muere. Se puede emplear "Folithion" de Bayer, "KB insecticida polivalente" de Rhône-Poulenc, "Compo triple acción", o cualquier otro que controle el pulgón y sea sistémico, ya que por lo general, los productos que controlan el pulgón, controlan también cóccidos.

Control biológico: Cuesta mucho controlarla, sobre todo por el escudo que protege las larvas, huevos y adultos. Si el ataque es pequeño se puede aplicar agua jabonosa con una esponja o un pincel suave, o alcohol de ginebra impregnado en algodón.

Plantas afectadas: Cualquier especie puede sufrir sus efectos: olmos, aligustres, evonimos (muy sensible), hiedras, palmeras, chopos, rosales, etc., así como las plantas de interior.


Pulgón (Aphididae):

Descripción: Los pulgones o áfidos son un grupo de insectos chupadores de savia, de pequeño tamaño, con cuerpo blando y forma redondeada o de pera, que pueden tener o no alas, y de color blanco, amarillo, rosa, negro o verde. Segregan un líquido azucarado (como los cóccidos) muy apetecible por las hormigas. Las hembras y sus larvas (que son iguales que los adultos), viven agrupadas en la cara inferior de las hojas, en los brotes tiernos o en los capullos florales. Se multiplica a una gran velocidad ya que las larvas nacen de las hembras sin necesidad de la intervención de machos.


Colonia de pulgones y detalle
 de un individuo adulto

Grupo de pulgones amarillos


Causas: El ataque es favorecido por la sequedad del aire, el calor, el exceso de abono y los terrenos compactados.

Síntomas: Al chupar los jugos de la planta se provocan deformaciones de las hojas que se enrollan y abarquillan, como consecuencia de las picaduras, ocultando las colonias de pulgones. Las plantas presentan un aspecto pegajoso a causa de la melaza segregada por los insectos, llegando incluso a gotear. Además si vemos una procesión de hormigas subiendo y bajando por una planta, casi con toda seguridad tenemos pulgón en ella, ya que estas recogen la melaza segregada por los pulgones, llegando incluso a cuidarlos y protegerlos.

Daños: Provocan una fuerte pérdida estética, afeando la planta, a la vez que un debilitamiento de la misma que puede llegar a provocar su muerte.


Ataque de pulgón Aphididae, en planta de Hibiscus
Parque de Randurías en Jérica

Cuándo ataca: Durante toda la primavera y el verano.

Control químico: Se pueden emplear insecticidas de contacto, para hacer efecto deben tocar al insecto, o los sistémicos mencionados anteriormente. Entre los primeros tenemos "Permasec 25 EC" de Afrasa, "KB aceite insecticida" de Rhône-Poulenc. y entre los segundos "KB antipulgones" de RhônePoulenc, "Confidor 20 LS" y "Cronetron 50 LE" ambos de Bayer, este último actúa también por contacto.

Control biológico: Se puede pulverizar con un extracto de tabaco, con  infusión de ortigas, agua jabonosa o tan sólo con agua muy muy fría. 


Plantas afectadas: Son especialmente sensibles al ataque de pulgones los rosales, manzanos, perales, melocotoneros, ciruelos, habas, adelfas y plantas de interior como la cheflera.




Mosca Blanca (Trialeurodes vaporariorum):

Descripción: Son insectos chupadores muy próximos a los pulgones y cochinillas, adoptando de ellos las características más incómodas para su control y tratamiento, ya que, como el pulgón, se instala en el envés de las hojas que al deformarse y enrollarse impiden la entrada de insecticidas y, como las cochinillas, en su fase larvaria, la mosca blanca presenta un aspecto de pequeños escudos inmóviles bajo las hojas. Los adultos de este insecto tienen cuatro alas que están recubiertas de un polvillo céreo que les proporciona su color blanco característico, asemejándose a diminutas mariposas ya que su tamaño no suele ser mayor de 2 mm. La puesta la realizan en el envés de las hojas y en un par de semanas nacen las larvas, aplastadas, de forma oval y recubiertas de cera, que viven fijadas en el envés de las hojas.


Adulto y larvas de mosca blanca
 ( muy ampliado)

  Vista ampliada de un  Triaulerodes vaporiariorum


Causas: Un ambiente húmedo con temperaturas altas y estables son las condiciones ideales para que aparezca el insecto.

Síntomas: Al clavar el pico y chupar provocan la pérdida de color en las hojas así como de su forma. Además podemos ver el envés de las hojas recubierto de larvas y adultos blancos y si tocamos o movemos las hojas pueden verse a los adultos revolotear alrededor de la planta.

Daños: Como ya se ha dicho, provoca la pérdida de color y forma de las hojas que se traduce en una pérdida significativa en la vitalidad de la planta, que puede acarrear la muerte de la misma.

Planta del tomate afectada por mosca blanca
(vista ampliada)

Rosal afectado por mosca blanca, 
(jardines bajo torre de Jérica)


Cuándo ataca: En las plantas de interior pueden atacar durante todo el año, mientras que en el exterior sus ataques se producen en primavera y verano.

Control químico: Al ser insectos chupadores próximos a los pulgones, la mayoría de los productos que controlan estos, también controlan a la mosca blanca como el "Confidor 20 LS" de Bayer, el "KB insecticida polivalente" y el "KB antipulgones" de Rhône-Poulenc.

Control biológico: Una primera medida preventiva sería no eliminar sus enemigos naturales: mariquitas, tijeretas, mantis religiosas, y en caso de ataque se puede aplicar el caldo jabonoso con extracto de tabaco, caldo de ortiga, etc. 





ÁCAROS:

Los ácaros son artrópodos pertenecientes a la clase Arachnida, emparentadas por tanto con arañas y escorpiones. De sus diversas especies las hay que constituyen plagas y también algunas tienen la importancia como transmisoras de virus.  Sin olvidar, que existen especies depredadoras de otros ácaros o insectos  y por tanto, son beneficiosas para la agricultura. 
Desde el punto de vista de la agricultura, la familia más importante como plaga es los Tetraníquidos, y de ello destacamos:


Araña roja (Tetranychus telaricus). 

Descripción: Es la especie más abundante y temible. Son como arañas de color asalmonado o rojo de tamaño tan pequeño, no llegan a medir más de medio milímetro, que no se pueden ver a simple vista. En condiciones favorables (calor y sequedad) el ciclo es rapidísimo, multiplicándose prodigiosamente, al reproducirse sin cesar las diversas generaciones, pasando el invierno en estado adulto protegidos por la corteza de los árboles o la vegetación espontánea.

Araña roja (Tetranychus telaricus)


Causas: Como ya se ha indicado, el calor fuerte y seco es la principal causa de su aparición, a lo que ayuda un exceso de abono, sobre todo nitrogenado.

Síntomas: Se produce una pérdida de color en los brotes y hojas, con aparición de telillas muy finas sobre estas. También aparecen pequeñas picaduras en las hojas. Si queremos observarlas, podemos poner un papel blanco bajo una hoja o brote atacado, lo sacudimos suavemente y con una lupa podremos ver las pequeñas arañas corriendo sobre el papel.

Planta afectada por la araña roja

Daños: La araña roja es una chupadora de savia lo que provoca un debilitamiento de la planta y una falta de desarrollo, pero si el ataque es muy fuerte puede provocar la muerte de la misma.

Cuando ataca: Primavera y verano.

Control químico: En caso de ataque fuerte se pueden realizar tratamientos con acaricidas tales como "KB azufre fungicida-acaricida" de Rhône-Poulenc, o "Compo clavos insecticidas".

Control biológico: Como medida preventiva muy eficaz estaría el aplicar un riego por aspersión, cuando el calor aprieta, mojando las hojas, si no, se puede recurrir a dar un manguerazo de vez en cuando al follaje. También pulverizar las hojas con infusión de albahaca o infusión de ortiga.

Plantas afectadas: Adelfas, aligustres, claveles, rosales, frutales de hueso, lilos y las anuales de flor son las más sensibles, pero no se libra ninguna, prácticamente todas las plantas pueden sufrir ataques de araña roja.



No sólo las plagas son los enemigos de las plantas cultivadas, también nos enfrentamos a  las enfermedades (hongos, bacterias, virus...),  las malas hierbas y las fisiopatías (calor extremo, heladas...). 




  • Algunos remedios biológicos y caseros para combatir las plagas descritas anteriormente:

Agua jabonosa:

Para un litro de agua añade una cuchara sopera de jabón y remover bien.

Caldo de tabaco:

 Se ponen en remojo dos paquetes de tabaco en tres litros de agua de lluvia durante un día entero, después se le añade medio litro de jabón líquido, 200 cm3 de vinagre y otros 200 cm3 de aceite con agua.


Infusión de ortiga (para mosca blanca, ácaros y pulgón):
La ortiga, además de combatir algunas plagas tiene el poder de beneficiar fortaleciendo a muchas plantas.
 Para el preparado necesitarás 250 gr de hojas frescas de ortiga o 100 gr de seca. Machácala un poco y añade 2 litros de agua hirviendo. Lo mantenemos en lugar fresco y oscuro durante 24 horas.
 Cuélalo y aplícalo dos veces al día durante máximo una semana. Si fuera necesario aplícalo de nuevo dejando 4 días de descanso entre aplicaciones.


Infusión de albahaca (para pulgón, polillas, gusanos, mosquitos, moscas, ácaros):
 Machaca 500gr de hojas frescas de albahaca (250gr si son secas) y añade 2,5 litros de agua caliente. Tapa el recipiente y deja macerar durante 72 horas. Después de este tiempo cuela y pulveriza las plantas afectadas. Repite 2 veces al día durante 4 días, deja descansar una semana y vuelve a repetir el procedimiento si fuera necesario.

Fuente: www.ecoagricultor.com


















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